Grabado en 1981 para el sello Campo, curiosamente en los Estudios Discolandia; Resolana se constituiría en el primer disco solista de Emma Junaro. En aquellos días de dictaduras militares y cuando asomaba en el horizonte boliviano el descalabro económico del gobierno de la UDP; la jóven cantante inaugura su carrera artística de manera impactante. Emma apelaba, para poder plasmarlo, al rico cancionero latinoamericano, al nuestro y a una joyita del poeta francés Georges Brassens.
Los músicos jóvenes de entonces, a nivel continental, impulsaban la Nueva Canción Latinoanoericana. Pablo Milanés y Silvio Rodríguez seducían con la Nueva Trova Cubana. Nuestra Emma reflejaba, en el disco, no sólo la preocupación propia de entonces respecto a la problemática social; pero se proyectaba, a la vez, como un diamente en bruto cuyo potencial desafiaba cualquier límite. |