¿Quién es Georges Brassens? La pregunta no es de ninguna manera extraña. El arte de Brassens no trascendió en gran medida en América Latina. Menos aún en Bolivia. La aparición de Brassens se da a fines de los cincuenta. Acompañado de simples guitarras, lejos de la parafernalia orquestal y los textos melorománticos que entonces proponían Aznavour y Becaud, Brassens llega con una música simple y textos altamente poéticos. La similitud con los trovadores que tanta picazón causaban a los factores de poder de la Edad Media, es innegable. Brassens propone una mirada poética hacia las cosas más simples de la cotidianidad aldeana. Como los trovadores medievales le canta a los sentimientos humanos más puros.
A la solidaridad, la amistad. Formas del amor cristalinas aparecen en su canción. También sentimientos como la mezquindad o el egoísmo y se regodearon la infidelidad conyugal. Canciones que satirizan o apuntan críticamente a los poderosos, aires pastoriles y bucólicos que le cantan al hombre. Los textos que posibilitaron al trovador la obtención del Gran Premio de Poesía de la Academia Francesa le dan a la música popular del mundo un nuevo venero. La canción poética. Algo que podremos considerar un verdadero legado de este poeta cantor.
Emma Junaro y Willy Claure llegan con un puñado de canciones de Brassens a flor de labios. Riesgosa determinación de este par de notables músicos bolivianos han decidido encarar. Ellos van mucho mas allá de la simple difusión de la canción de Brassens.
Nos proponen una nueva audición de la obra del trovador. |