El encuentro de Cergio Prudencio y Emma Junaro en el terreno de la canción, lo propicio el teatro, y más tarde el cine.
“Entre dos silencios” se formó alrededor de cuatro canciones originalmente compuestas para la obra “El regreso de la anciana dama” del escritor suizo Friedrich Düremmatt.
Ellas son Este paraíso, Nostalgias, Vete amor y alma Cantiga.
Además, la primera versión de “La vida es como el humo” fue compuesta especialmente para la “La buena mujer de Sechuán de Bertolt Brecha, ya en 1990.
Estas experiencias y otras que culminaron con el tema central de la película “Para recibir el canto de los pájaros” de Jorge Sanjinés en 1995, fueron el impulso para hacer canciones motivadas esta vez por la palabra.
De ahí resultaron La planicie y Caminando con poemas de Rubén Vargas, Correspondencias, con poemas de Jesús Urzagasti, Música lenta con poema de Manuel Scorza y Canción de luna con letra de Cergio Prudencio.
Por ello podemos ahora descubrir a Sergio Prudencio en “Entre dos silencios”, asumiendo las formas populares, como una alternativa a su conocida estética en el campo de la música contemporánea que desarrolla sobre todo con la Orquesta Experimental de Instrumentos Nativos.
Y Emma Junaro brinda a este propósito su reconocido talento, adaptándose a diversas exigencias expresivas y técnicas planteadas en este repertorio nuevo, que desde ahora forma parte de su variada producción como interprete. |